viernes, 12 de octubre de 2012

RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD.



 


En los últimos tiempos, la “responsabilidad social” es entendida como la dimensión ética que toda organización o institución debería tener como visión y que debería promover en su actividad diaria. Hace tiempo que el mundo empresarial ha acogido y desarrollado la idea, pero la reflexión acerca de la responsabilidad social de la universidad recién empieza a darse en el ámbito universitario
Para François Vallaeys (2006), “La Responsabilidad Social Universitaria es una política de mejora continua de la comunidad universitaria (estudiante, docentes y personal administrativo) hacia el cumplimiento efectivo de su misión social mediante cuatro procesos: Gestión ética y ambiental de la institución; formación de ciudadanos conscientes y solidarios; producción y difusión de conocimientos socialmente pertinente; participación social en promoción del desarrollo humano sostenible”.

También podemos decir que la Responsabilidad Social en la Universidad es la acción conjunta de toda la Institución concientizada del papel que ésta tiene como unidad de estudio que crea un conocimiento  y que pervive en un espacio del que se aprende. A partir de esta definición, se pueden destacar varias características para limitar el concepto de responsabilidad social de la universidad.
• La Responsabilidad Social aparece cuando una organización desarrolla una toma de conciencia compleja y holística de sí misma, y de su propio impacto sobre su entorno.
• Esta toma de conciencia está ligada a preocupaciones tanto éticas como interesadas. Se trata de una voluntad ética y a la vez interesada de hacer las cosas ‘bien', para que todos los beneficiarios internos y externos de los servicios de la organización estén ‘bien'.
• La acción colectiva de la organización se concibe como un todo complejo regulado que responde a las exigencias y necesidades de todos los afectados potenciales.
Toda labor académica de la Universidad y de sus Unidades tiene un contenido altamente social. Ella busca en efecto, formar hombres y mujeres integrales que presten un servicio profesional altamente cualificado a la sociedad.  La Universidad ha formar “Hombres y Mujeres para los demás” con sólidos criterios éticos y humanísticos de solidaridad y excelencia en el servicio. La investigación en la Universidad pretende desarrollar el conocimiento, tanto científico como técnico, que permita una mejor y mayor calidad de vida. Y ello es altamente social.

Pero más allá de esa contribución genérica, la Universidad ha de dar una contribución específica y particular que permita responder a la situación concreta de la sociedad en la que vive. La Universidad y sus unidades no pueden ser ajenas a su entorno; deben no sólo situarse, sino orientarse hacia él y de alguna manera dejarse conformar por sus necesidades y urgencias.
La Universidad debe extremarse en la búsqueda y constitución de ciencias y técnicas pertinentes, tanto social como laboralmente, es decir, de ciencias y técnicas que toquen la realidad del país para ayudar a transformarla de manera inteligente y eficaz.
En otro orden de ideas tomando en consideración lo expuesto sobre el paradigma de Responsabilidad Social, un grupo de rectores de distintas universidades entre las cuales se encontraba el Rector de la Universidad Metropolitana, así como otras universidades latinoamericanas, estuvieron reunidos en Francia e hicieron una serie de declaraciones recogidas en un informe denominado “Declaración de Talloires”, entre las cuales podemos citar: a) Las instituciones de educación superior existen para servir y fortalecer las sociedades de las cuales forman parte. b).A través del aprendizaje, la enseñanza y práctica de valores y compromisos de docentes, personal administrativo y estudiantes, construyen capital social formando a los estudiantes para contribuir positivamente con las comunidades locales, nacionales y globales. c).La Universidad tiene la responsabilidad de promover en profesores,  personal administrativo y estudiantes el sentido de la responsabilidad social y el compromiso con el bien común, el cual creemos es fundamental para asegurar la democracia y la justicia social.

Según Morín E. (2000) la Universidad desde una visión holística, debe tratar de articular las diversas partes que la conforman en un proyecto de promoción social de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible; para la producción y transmisión de “saberes” responsables y la formación de profesionales ciudadanos igualmente responsables.




Sin embargo, Venezuela ha iniciado una serie de acciones a través de la Universidad Metropolitana de Caracas y el Banco Interamericano de Desarrollo para promover el capital social de un país. En este sentido, las dos instituciones han firmado un convenio de docencia y extensión universitaria para fortalecer la capacidad de las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos locales para preparar, evaluar y ejecutar proyectos de desarrollo social. Pero en el ambiente rentista tradicional del país, la cultura del proyecto ha sido muy débil, pues en dicho ambiente los recursos no se asignan estrictamente conforme a metas claramente establecidas; no hay indicadores de logro e hitos de control, plazos de ejecución bien identificados, tareas asignadas a ejecutores responsables, procedimientos transparentes de adquisición de bienes y servicios, monitoreo riguroso de la ejecución, evaluación de resultados y realimentación de lecciones aprendidas que sirvan para la preparación de nuevos proyectos. Así mismo, el fortalecimiento de los sistemas de ciencias y tecnología en las universidades venezolanas buscarían impactar sobre el capital social cultural del venezolano generando conciencia colectiva para lograr resultados económicos y sociales que busquen beneficiar a la colectividad en general.
 

           

 

En vista de lo anterior, Nava M. (2006) considera que la universidad venezolana sigue estando presa de un viejo paradigma “…formar recursos humanos para el desarrollo del país…”. Para lo cual señala que la gran pregunta sería, ¿a cuál desarrollo nos referimos? Porque según cifras del Banco Mundial, nuestro país ha decrecido 0.6 % su índice de crecimiento económico indicando que las áreas a las que se refiere el estudio son: manufactura (-2.6%), agricultura (- 4.2%), industria (- 2.6%) y servicios (- 0.8%). Esta situación obliga a todas las instancias del Estado a redefinir el rol que han venido jugando en el desarrollo del país.

Por otra parte, Scharifker B. (2006) señala que el desempeño y el desarrollo de la universidad en la Venezuela del futuro estarán guiados por principios fundamentales de pluralismo, tolerancia, diversidad, ciudadanía y justicia. La universidad podrá cumplir su rol profundizando el análisis de las necesidades de la sociedad, identificando los problemas fundamentales y buscando las soluciones. Esto, lo podrá hacer combinando armónicamente la búsqueda de la excelencia con la pertinencia social.


 




Después de reconocer que no sólo se trata de reformar las malas políticas sino también los malos conocimientos y epistemologías que la universidad contribuye a producir y transmitir, y que inducen estas malas políticas, cada Universidad podrá empezar a elaborar su propio diagnóstico y reforma. La Responsabilidad Social Universitaria exige, desde una visión holística, articular las diversas partes de la institución en un proyecto de promoción social de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible, para la producción y transmisión de “saberes” responsables y la formación de profesionales ciudadanos igualmente responsables..
El esquema siguiente puede ayudar a visualizar el carácter global y central de la reforma universitaria deseada:




 
 


Según el Dr. François Vallaeys los impactos que toma en consideración son los siguientes:

1.    Impactos Organizacionales: relacionados con los aspectos laborales, ambientales, de hábitos de vida cotidiana en el campus, que derivan en valores vividos y promovidos intencionalmente o no, que afectan a las personas y sus familias.

2.    Impactos Educativos: todo lo relacionado con los procesos de enseñanza-aprendizaje y la construcción curricular que derivan en el perfil del egresado que se está formando.

3.    Impacto Cognitivos: relacionados con las orientaciones epistemológicas y deontológicas, los enfoque teóricos y las líneas de investigación, los procesos de producción y difusión del saber, que derivan en el modo de gestión del conocimiento.

4.    Impacto Sociales: relacionados con los vínculos de la Universidad con actores externos, su participación en el desarrollo de la comunidad y de su Capital Social, que derivan en el papel que la Universidad está jugando como promotora de Desarrollo Humano Sostenible.

5.    Impacto Ambiental: las universidades pueden generar desechos, residuos contaminantes, ruido o usar de forma indiscriminada el agua, el papel y la energía eléctrica en su quehacer diario. Es necesario que sea la misma institución quien evalúe la manera como soluciona o incrementa los problemas ambientales que enfrenta la sociedad contemporánea.










       





  • Principios y Valores de la Responsabilidad Social Universitaria

La agenda internacional relacionada con la promoción de la Responsabilidad Social Universitaria es actualmente muy activa, no sólo en Venezuela, sino en distintos países del continente que han empezado a entender la necesidad del enfoque para orientar sus políticas institucionales de la mano con las demandas de la sociedad. La “Declaración de Medellín sobre la Responsabilidad Social Universitaria en América Latina” (Mayo 2008), acogió como Principios básicos orientadores de la Responsabilidad Social Universitaria los siguientes:

ü   Identidad: tiene que ver con la función social de la universidad, su modo de ser y la necesidad de ser fiel a sí misma, de acuerdo a lo que es propio de su Misión al servicio del interés común.
 
 

ü  Autonomía: se refiere al derecho de la universidad a darse y modificar sus estatutos, designar sus autoridades académicas y administrativas; crear, organizar y desarrollar sus programas académicos, definir y organizar sus labores formativos, académicos, docentes científicas y culturales; otorgar los títulos correspondientes, seleccionar a sus profesores, admitir a sus alumnos, y adoptar sus correspondientes regímenes; así como a establecer, arbitrar y aplicar sus recursos para el cumplimiento de su misión social y de su función, institucional.
 
 

ü  Integración Curricular: hace referencia a la filosofía de trabajo institucional que debe enfrentar las diversas problemáticas de la sociedad y del mundo con una visión global e integradora, por cuanto las partes interactúan constantemente como sistemas interdependientes y exigen para su abordaje la mirada conjunta de diversas disciplinadas y perspectivas sociales.
 
 

ü  Interdisciplinariedad: reclama la idea de fundamentar las actividades académicas es una perspectiva interdisciplinaria que propicie la aprehensión de la complejidad de los fenómenos o procesos, de sus relaciones e interacciones, y promueva la cooperación y el desarrollo recíprocos en la búsqueda del conocimiento y su pertinente aplicación.
 

ü  Transparencia: se refiere a rendir cuentas, a la práctica democrática de colocar la información y el conocimiento al escrutinio público.      
 

ü  Participación: remite al derecho de la comunidad universitaria a participar en forma individual o colectiva en la vida institucional y en proyectos que tengan una importante incidencia en la comunidad. Las políticas universitarias deben fomentar, motivar y apoyar dicha participación.
                         
 


ü  Pertinencia: se refiere al papel y el lugar de las Instituciones de Educación Superior en el proyecto de construcción de la sociedad desde la Docencia, la Investigación y la Extensión.

                               
 
 

De la pertinencia a la responsabilidad social

            Al reflexionar sobre el papel de las universidades en torno a la pertinencia y responsabilidad social, Ernesto González considera que las universidades no se deben limitar con ir a la sociedad. “Por el contrario, deben involucrarse y manejarse en un proceso bidireccional que garantice saber qué requiere la sociedad de la institución y trabajar en función de ello”, refiere.


            Asegura que en América Latina las universidades deben orientar los contenidos de los procesos educativos hacia la satisfacción de las necesidades de la sociedad en donde están inmersas para contribuir con la reducción de las inequidades vigentes y para que se cumplan los derechos básicos de esa población en salud, educación y vivienda, elementos esenciales para el bienestar social. “Necesariamente tiene que haber una relación estrecha entre el Estado-Universidad-Sociedad para lograr un mejor desarrollo de los procesos que ocurren en el sistema”.

En cuanto a la realidad de las universidades venezolanas, comentó que las mismas están empezando a trabajar en torno a la Responsabilidad Social Universitaria como punto de referencia para hacer del sistema universitario un modelo más coherente, pensado y diseñado por y para la sociedad a la que pertenecen. “Países como Chile, Brasil, México y Argentina van un paso adelante en esa materia”.

Lo ideal es que ese nuevo orden social también venga acompañado por la madurez socio política, con sistemas de gobierno caracterizados por la transparencia, la democracia participativa, la inclusión social, el respeto a los derechos humanos y el desarrollo de capacidades, como la vigilancia ciudadana, la sostenibilidad y el equilibrio ecológico, por sólo mencionar algunos aspectos que deben ocupar la agenda de todos los sectores de la sociedad.
           
 




Universidades que se transforman

            Ernesto González considera que en ese proceso de cambios las universidades deben ir en la búsqueda de su reforma institucional. “De un cambio donde verdaderamente se entienda, enseñe y practique la verdadera esencia de la Responsabilidad Social Universitaria como una filosofía holística, abierta, trasversal, interdisciplinaria que involucre a todos los sectores con un proyecto de promoción y desarrollo social, con principios éticos y equitativo para la transmisión de saberes que permitan formar líderes socialmente responsables”.



            Aseguró que la reforma universitaria debe considerar un cuarto elemento dentro de las funciones básicas universitarias. Además de la investigación, la docencia y la extensión es necesario incorporar a la gestión administrativa entendida como los procesos destinados a orientar la transformación de las instituciones universitarias en comunidades académicas ejemplares de democracia, transparencia y equidad para hacer de ella un modelo de desarrollo sustentable.

            “Hacer de la universidad una comunidad socialmente ejemplar es beneficiarse de una doble fuente de aprendizaje: el estudiante que aprende en la universidad una carrera pero también hábitos y valores ciudadanos”.

 







Importancia de la Responsabilidad Social de la Universidad

La responsabilidad social universitaria (RSU), es una nueva concepción que da pie a la gestión universitaria, generando así un vinculo directo entre la universidad y el compromiso social; la función de la responsabilidad social de las universidades es la de promover el desarrollo de un país a través del apoyo del voluntariado estudiantil,  apoyo que se ve proyectado a través de una extensión universitaria, estos  mecanismos buscan investigar e impulsar  soluciones acerca de problemas existentes que se producen en distintas comunidades, las universidades a través de sus gestiones como una organización social busca impulsar el intercambio de conocimiento e ideas de una forma equitativa, donde la comunidad se vea beneficiada por los diferentes planes de bienestar social y los estudiantes a través de la incorporación de nuevo conocimiento mediante la  práctica.                                                                     
Las universidades tienen un rol de gran importancia dentro de la sociedad por ser este el garante de generar los nuevos hombres y mujeres que van a impulsar a un país; la (RSU) genera ciertos impactos ante la vida de su personal administrativo, estudiantil y docente, ya que implica para ellos la enseñanza-aprendizaje de temáticas como por ejemplo el tema ecológico o la creación de planes que buscan la incorporación de la sociedad buscando impulsar de manera mancomunada el bienestar y la mejor formación de la sociedad en pro del progreso y la búsqueda de mejorar la calidad de vida de la  sociedad.                              
 
 
                          
 

Fines generales del eje de responsabilidad social universitaria:

Permite a la institución de educación superior definir los objetivos por alcanzar en términos académicos y de responsabilidad social, en armonía con su misión, visión, sistema de valores y perfil de los egresados.

En líneas generales los fines de la propuesta pueden resumirse en seis grandes áreas:

1-      Sensibilizar a la comunidad universitaria en relación con los impactos positivos que se generan interna y externamente a la institución con el ejercicio de una ciudadanía socialmente responsable.

2-       Propiciar momentos, experiencias y productos académicos que favorezcan la formación axiológica de los estudiantes y demás actores universitarios.

3-      Integrar las funciones sustantivas de la academia (docencia, investigación y extensión) con la gestión universitaria a través de proyectos que requieran la actividad interdisciplinaria y transdisciplinaria.

4-      Propiciar el cumplimiento del papel social institucional, congruente con las conferencias latinoamericana de educación superior, la agenda ética global y otros parámetros internacionales orientados al desarrollo sostenible, la defensa de los derechos humanos, el respeto a la diversidad y el fortalecimiento institucional de la democracia, en aras de contribuir con la transformación del hombre y su entorno, así como fortalecer la pertinencia social universitaria.

5-      Favorecer el desarrollo de competencias para el tipo de ciudadanía que requiere el nuevo siglo: ciudadanos que tengan plena autonomía para ser, hacer, conocer, convivir y emprender acciones a partir de su propio proyecto ético de vida.

6-      Facilitar el cumplimiento de los fines del servicio comunitario, los cuales no son posibles de alcanzar a través de procesos aislados o complementarios al currículo.

Dimensiones que aborda el eje de responsabilidad social universitaria:

Abarca todas las dimensiones de la academia y junto con ellas al entorno próximo, lo que trae aparejada dos dinámicas bien diferenciadas: la dinámica universitaria  (la responsabilidad social universitaria hacia adentro) y la dinámica social (responsabilidad social universitaria hacia fuera).

Hacia adentro de la institución:
1-      En lo organizacional: Se conciben todos los procesos organizacionales, académicos y cognitivos no sólo desde la eficacia y la eficiencia, sino  desde la responsabilidad que en términos de impactos generan nuestras relaciones. Por lo tanto, la dimensión organizacional se concibe desde el respeto a los derechos humanos; a la diversidad; a la construcción de ciudadanía, de la democracia y la paz.
2-      En lo académico: Cuidar que la enseñanza sea de calidad y acorde al tipo de profesionales y ciudadanos que desarrollan valores  y capacidades para actuar de forma autónoma  en una perspectiva de realización personal que implica también la participación en la construcción y fortalecimiento del capital social; con virtudes personales enfocadas a la construcción de un sentido de la vida y la búsqueda del bienestar; virtudes sociales dirigidas a la participación de proyectos de bienestar colectivo así  como virtudes laborales y de emprendimiento empresarial.
Hacia afuera de la institución:
1-      En lo social: Genera lazos de cooperación  y aprendizaje recíproco con las comunidades de influencia directa de la institución,  instituciones del estado, la empresa privada, organizaciones de voluntariado, ya sea para viabilizar proyectos de servicios comunitarios o desarrollar actividades  de investigación, para producir canales de comunicación permanente entre la institución y sus socios comunitarios.
2-      En lo medio-ambiental: Desaparecer o reducir al máximo cualquier impacto negativo de la actividad institucional sobre el entorno próximo. Promover  campañas, proyectos, programas o cualquier otra iniciativa que favorezca la preservación del ambiente tanto interno como externo de la institución universitaria.
Participantes en el eje de responsabilidad social universitaria:
Son todas las personas que están dentro del radio de acción directa de la institución universitaria:
1-    Estudiantes: Participan hacia adentro de la institución a través de proyectos de aprendizaje-servicios, actividades extracurriculares y programas de investigación. Hacia fuera de la institución por medio del servicio comunitario, voluntariado estudiantil.
 
 
2-    Docentes: Hacia adentro y hacia fuera de la institución a través de la gestión, docencia y la tutoría de los proyectos  de servicio comunitario.
 
3-    Autoridades universitarias, personal administrativo, obrero proveedores: Participan activamente en el mejoramiento de la gestión para lograr, además de la eficacia y eficiencia en el manejo de los recursos, el pleno respeto a los derechos humanos, el desarrollo sostenible.
 
 
4-    Socios comunitarios: Participan a través de convenios interinstitucionales que permitan la operacionalización  del servicio comunitario.
 
 
Mitos de la Responsabilidad Social Universitaria.
Existen interpretaciones erróneas que es necesario debatir y co-construir.
Desde nuestra mirada entendemos que la RSU:
-No apunta sólo al corto plazo.
-No es sinónimo de filantropía.
-No se agota en la distribución de recursos materiales.
-No implica mero asistencialismo: Nuestras acciones no deberían limitarse a organizar colectas y entregarlas a quienes necesiten ayuda.
-No supone iniciativas solidarias aisladas que se llevan a cabo con muy buenas intenciones y el esfuerzo de un pequeño grupo que, una vez pasada la emergencia (terremoto, inundación, epidemia) deja de sostener el proyecto de servicio.
-No debería excluir el aprendizaje de contenidos curriculares como objetivo complementario de la ayuda brindada a los destinatarios
Objetivos de la Responsabilidad Social Universitaria.
-Fortalecer las redes ya existentes -para intercambiar experiencias- y crear otras nuevas.
-Intentar formar parte de las soluciones, en lugar de quedarnos sólo en el diagnóstico que critica la realidad sin proponer nada para tratar mejorarla.
-Naturalizar la RSU: integrarla a la filosofía institucional.
-Formar graduados que no sólo logren un nivel de excelencia académica, sino que además se muestren comprometidos socialmente.
Las personas podemos ser o no responsables frente al mundo que nos rodea. Dado que la universidad está formada por personas, la RSU es simplemente el compromiso de quienes la conformamos.
 
La Responsabilidad Social Universitaria. Consiste en formar graduados cuyas metas laborales resulten compatibles con:
-El desarrollo sustentable de nuestra sociedad.
-La preservación del medio ambiente -o los recursos naturales- para las futuras generaciones.
-El respeto a la diversidad
-La disminución de las inequidades sociales.
El principal objetivo que persiguen las universidades con RSU- es la formación de excelentes profesionales que intervengan sin descuidar factores sociales, medioambientales y éticos.