En los últimos tiempos, la
“responsabilidad social” es entendida como la dimensión ética que toda
organización o institución debería tener como visión y que debería promover en
su actividad diaria. Hace tiempo que el mundo empresarial ha acogido y
desarrollado la idea, pero la reflexión acerca de la responsabilidad social de
la universidad recién empieza a darse en el ámbito universitario
Para
François Vallaeys (2006), “La Responsabilidad Social Universitaria es una
política de mejora continua de la comunidad universitaria (estudiante, docentes
y personal administrativo) hacia el cumplimiento efectivo de su misión social
mediante cuatro procesos: Gestión ética y ambiental de la institución;
formación de ciudadanos conscientes y solidarios; producción y difusión de
conocimientos socialmente pertinente; participación social en promoción del
desarrollo humano sostenible”.
También
podemos decir que la Responsabilidad Social en la Universidad es la acción
conjunta de toda la Institución concientizada del papel que ésta tiene como
unidad de estudio que crea un conocimiento y que pervive en un espacio del que se aprende.
A partir de esta definición, se pueden destacar varias características para
limitar el concepto de responsabilidad social de la universidad.
• La Responsabilidad Social
aparece cuando una organización desarrolla una toma de conciencia compleja y
holística de sí misma, y de su propio impacto sobre su entorno.
• Esta toma de conciencia está
ligada a preocupaciones tanto éticas como interesadas. Se trata de una voluntad
ética y a la vez interesada de hacer las cosas ‘bien', para que todos los
beneficiarios internos y externos de los servicios de la organización estén
‘bien'.
• La acción colectiva de la
organización se concibe como un todo complejo regulado que responde a las
exigencias y necesidades de todos los afectados potenciales.
Toda labor académica de la Universidad y de sus Unidades
tiene un contenido altamente social. Ella busca en efecto, formar hombres y
mujeres integrales que presten un servicio profesional altamente cualificado a
la sociedad. La Universidad ha formar
“Hombres y Mujeres para los demás” con sólidos criterios éticos y humanísticos
de solidaridad y excelencia en el servicio. La investigación en la Universidad
pretende desarrollar el conocimiento, tanto científico como técnico, que
permita una mejor y mayor calidad de vida. Y ello es altamente social.
Pero más allá de esa contribución genérica, la
Universidad ha de dar una contribución específica y particular que permita
responder a la situación concreta de la sociedad en la que vive. La Universidad
y sus unidades no pueden ser ajenas a su entorno; deben no sólo situarse, sino
orientarse hacia él y de alguna manera dejarse conformar por sus necesidades y
urgencias.
La Universidad debe extremarse en la búsqueda y
constitución de ciencias y técnicas pertinentes, tanto social como
laboralmente, es decir, de ciencias y técnicas que toquen la realidad del país
para ayudar a transformarla de manera inteligente y eficaz.
En
otro orden de ideas tomando en consideración lo expuesto sobre el paradigma de
Responsabilidad Social, un grupo de rectores de distintas universidades entre
las cuales se encontraba el Rector de la Universidad Metropolitana, así como
otras universidades latinoamericanas, estuvieron reunidos en Francia e hicieron
una serie de declaraciones recogidas en un informe denominado “Declaración de
Talloires”, entre las cuales podemos citar: a) Las instituciones de educación
superior existen para servir y fortalecer las sociedades de las cuales forman
parte. b).A través del aprendizaje, la enseñanza y práctica de valores y
compromisos de docentes, personal administrativo y estudiantes, construyen
capital social formando a los estudiantes para contribuir positivamente con las
comunidades locales, nacionales y globales. c).La Universidad tiene la
responsabilidad de promover en profesores, personal administrativo y estudiantes el
sentido de la responsabilidad social y el compromiso con el bien común, el cual
creemos es fundamental para asegurar la democracia y la justicia social.
Según
Morín E. (2000) la Universidad desde una visión holística, debe tratar de
articular las diversas partes que la conforman en un proyecto de promoción
social de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible;
para la producción y transmisión de “saberes” responsables y la formación de
profesionales ciudadanos igualmente responsables.
Sin
embargo, Venezuela ha iniciado una serie de acciones a través de la Universidad
Metropolitana de Caracas y el Banco Interamericano de Desarrollo para promover
el capital social de un país. En este sentido, las dos instituciones han
firmado un convenio de docencia y extensión universitaria para fortalecer la
capacidad de las organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos locales
para preparar, evaluar y ejecutar proyectos de desarrollo social. Pero en el
ambiente rentista tradicional del país, la cultura del proyecto ha sido muy
débil, pues en dicho ambiente los recursos no se asignan estrictamente conforme
a metas claramente establecidas; no hay indicadores de logro e hitos de
control, plazos de ejecución bien identificados, tareas asignadas a ejecutores
responsables, procedimientos transparentes de adquisición de bienes y
servicios, monitoreo riguroso de la ejecución, evaluación de resultados y realimentación
de lecciones aprendidas que sirvan para la preparación de nuevos proyectos. Así
mismo, el fortalecimiento de los sistemas de ciencias y tecnología en las
universidades venezolanas buscarían impactar sobre el capital social cultural
del venezolano generando conciencia colectiva para lograr resultados económicos
y sociales que busquen beneficiar a la colectividad en general.
En
vista de lo anterior, Nava M. (2006) considera que la universidad venezolana sigue
estando presa de un viejo paradigma “…formar recursos humanos para el
desarrollo del país…”. Para lo cual señala que la gran pregunta sería, ¿a cuál
desarrollo nos referimos? Porque según cifras del Banco Mundial, nuestro país
ha decrecido 0.6 % su índice de crecimiento económico indicando que las áreas a
las que se refiere el estudio son: manufactura (-2.6%), agricultura (- 4.2%),
industria (- 2.6%) y servicios (- 0.8%). Esta situación obliga a todas las
instancias del Estado a redefinir el rol que han venido jugando en el
desarrollo del país.
Por
otra parte, Scharifker B. (2006) señala que el desempeño y el desarrollo de la
universidad en la Venezuela del futuro estarán guiados por principios
fundamentales de pluralismo, tolerancia, diversidad, ciudadanía y justicia. La
universidad podrá cumplir su rol profundizando el análisis de las necesidades
de la sociedad, identificando los problemas fundamentales y buscando las
soluciones. Esto, lo podrá hacer combinando armónicamente la búsqueda de la
excelencia con la pertinencia social.
Después de reconocer que no sólo se trata de reformar las malas políticas sino también los malos conocimientos y epistemologías que la universidad contribuye a producir y transmitir, y que inducen estas malas políticas, cada Universidad podrá empezar a elaborar su propio diagnóstico y reforma. La Responsabilidad Social Universitaria exige, desde una visión holística, articular las diversas partes de la institución en un proyecto de promoción social de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible, para la producción y transmisión de “saberes” responsables y la formación de profesionales ciudadanos igualmente responsables..
El esquema siguiente puede ayudar a visualizar el
carácter global y central de la reforma universitaria deseada:
Según
el Dr. François Vallaeys los impactos que toma en consideración son los
siguientes:
1.
Impactos
Organizacionales: relacionados con los aspectos laborales, ambientales, de hábitos de
vida cotidiana en el campus, que derivan en valores vividos y promovidos
intencionalmente o no, que afectan a las personas y sus familias.
2.
Impactos
Educativos: todo lo relacionado con los procesos de
enseñanza-aprendizaje y la construcción curricular que derivan en el perfil del
egresado que se está formando.
3.
Impacto
Cognitivos: relacionados con las orientaciones
epistemológicas y deontológicas, los enfoque teóricos y las líneas de
investigación, los procesos de producción y difusión del saber, que derivan en
el modo de gestión del conocimiento.
4.
Impacto
Sociales: relacionados con los vínculos de la Universidad con
actores externos, su participación en el desarrollo de la comunidad y de su
Capital Social, que derivan en el papel que la Universidad está jugando como
promotora de Desarrollo Humano Sostenible.
5.
Impacto
Ambiental: las universidades pueden generar desechos,
residuos contaminantes, ruido o usar de forma indiscriminada el agua, el papel
y la energía eléctrica en su quehacer diario. Es necesario que sea la misma
institución quien evalúe la manera como soluciona o incrementa los problemas
ambientales que enfrenta la sociedad contemporánea.
- Principios y Valores de
la Responsabilidad Social Universitaria
La agenda
internacional relacionada con la promoción de la Responsabilidad Social
Universitaria es actualmente muy activa, no sólo en Venezuela, sino en
distintos países del continente que han empezado a entender la necesidad del
enfoque para orientar sus políticas institucionales de la mano con las demandas
de la sociedad. La “Declaración de Medellín sobre la Responsabilidad Social
Universitaria en América Latina” (Mayo 2008), acogió como Principios básicos
orientadores de la Responsabilidad Social Universitaria los siguientes:
ü Identidad:
tiene que ver con la función social de la universidad, su modo de ser y la
necesidad de ser fiel a sí misma, de acuerdo a lo que es propio de su Misión al
servicio del interés común.
ü Autonomía: se
refiere al derecho de la universidad a darse y modificar sus estatutos,
designar sus autoridades académicas y administrativas; crear, organizar y
desarrollar sus programas académicos, definir y organizar sus labores
formativos, académicos, docentes científicas y culturales; otorgar los títulos
correspondientes, seleccionar a sus profesores, admitir a sus alumnos, y
adoptar sus correspondientes regímenes; así como a establecer, arbitrar y
aplicar sus recursos para el cumplimiento de su misión social y de su función,
institucional.
ü Integración Curricular: hace
referencia a la filosofía de trabajo institucional que debe enfrentar las
diversas problemáticas de la sociedad y del mundo con una visión global e
integradora, por cuanto las partes interactúan constantemente como sistemas
interdependientes y exigen para su abordaje la mirada conjunta de diversas
disciplinadas y perspectivas sociales.
ü Interdisciplinariedad: reclama
la idea de fundamentar las actividades académicas es una perspectiva
interdisciplinaria que propicie la aprehensión de la complejidad de los
fenómenos o procesos, de sus relaciones e interacciones, y promueva la
cooperación y el desarrollo recíprocos en la búsqueda del conocimiento y su
pertinente aplicación.
ü Transparencia: se
refiere a rendir cuentas, a la práctica democrática de colocar la información y
el conocimiento al escrutinio público.
ü Participación:
remite al derecho de la comunidad universitaria a participar en forma
individual o colectiva en la vida institucional y en proyectos que tengan una
importante incidencia en la comunidad. Las políticas universitarias deben
fomentar, motivar y apoyar dicha participación.
ü Pertinencia: se
refiere al papel y el lugar de las Instituciones de Educación Superior en el
proyecto de construcción de la sociedad desde la Docencia, la Investigación y
la Extensión.
De la
pertinencia a la responsabilidad social
Al reflexionar sobre el papel de las universidades en torno a la pertinencia y responsabilidad social, Ernesto González considera que las universidades no se deben limitar con ir a la sociedad. “Por el contrario, deben involucrarse y manejarse en un proceso bidireccional que garantice saber qué requiere la sociedad de la institución y trabajar en función de ello”, refiere.
Asegura que en América Latina las universidades deben orientar los contenidos de los procesos educativos hacia la satisfacción de las necesidades de la sociedad en donde están inmersas para contribuir con la reducción de las inequidades vigentes y para que se cumplan los derechos básicos de esa población en salud, educación y vivienda, elementos esenciales para el bienestar social. “Necesariamente tiene que haber una relación estrecha entre el Estado-Universidad-Sociedad para lograr un mejor desarrollo de los procesos que ocurren en el sistema”.
En
cuanto a la realidad de las universidades venezolanas, comentó que las mismas
están empezando a trabajar en torno a la Responsabilidad Social Universitaria
como punto de referencia para hacer del sistema universitario un modelo más
coherente, pensado y diseñado por y para la sociedad a la que pertenecen.
“Países como Chile, Brasil, México y Argentina van un paso adelante en esa
materia”.
Lo
ideal es que ese nuevo orden social también venga acompañado por la madurez
socio política, con sistemas de gobierno caracterizados por la transparencia,
la democracia participativa, la inclusión social, el respeto a los derechos
humanos y el desarrollo de capacidades, como la vigilancia ciudadana, la
sostenibilidad y el equilibrio ecológico, por sólo mencionar algunos aspectos
que deben ocupar la agenda de todos los sectores de la sociedad.
Universidades
que se transforman
Ernesto González considera que en ese proceso de cambios las universidades deben ir en la búsqueda de su reforma institucional. “De un cambio donde verdaderamente se entienda, enseñe y practique la verdadera esencia de la Responsabilidad Social Universitaria como una filosofía holística, abierta, trasversal, interdisciplinaria que involucre a todos los sectores con un proyecto de promoción y desarrollo social, con principios éticos y equitativo para la transmisión de saberes que permitan formar líderes socialmente responsables”.
Aseguró que la reforma universitaria debe considerar un cuarto elemento dentro de las funciones básicas universitarias. Además de la investigación, la docencia y la extensión es necesario incorporar a la gestión administrativa entendida como los procesos destinados a orientar la transformación de las instituciones universitarias en comunidades académicas ejemplares de democracia, transparencia y equidad para hacer de ella un modelo de desarrollo sustentable.
“Hacer de la universidad una comunidad socialmente ejemplar es beneficiarse de una doble fuente de aprendizaje: el estudiante que aprende en la universidad una carrera pero también hábitos y valores ciudadanos”.
Importancia de la Responsabilidad Social de la
Universidad
La responsabilidad social universitaria (RSU), es una
nueva concepción que da pie a la gestión universitaria, generando así un
vinculo directo entre la universidad y el compromiso social; la función de la
responsabilidad social de las universidades es la de promover el desarrollo de
un país a través del apoyo del voluntariado estudiantil, apoyo que se ve
proyectado a través de una extensión universitaria, estos mecanismos
buscan investigar e impulsar soluciones acerca de problemas existentes
que se producen en distintas comunidades, las universidades a través de sus
gestiones como una organización social busca impulsar el intercambio de
conocimiento e ideas de una forma equitativa, donde la comunidad se vea
beneficiada por los diferentes planes de bienestar social y los estudiantes a
través de la incorporación de nuevo conocimiento mediante la práctica.
Las universidades tienen un rol de gran importancia
dentro de la sociedad por ser este el garante de generar los nuevos hombres y
mujeres que van a impulsar a un país; la (RSU) genera ciertos impactos ante la
vida de su personal administrativo, estudiantil y docente, ya que implica para
ellos la enseñanza-aprendizaje de temáticas como por ejemplo el tema ecológico
o la creación de planes que buscan la incorporación de la sociedad buscando
impulsar de manera mancomunada el bienestar y la mejor formación de la sociedad
en pro del progreso y la búsqueda de mejorar la calidad de vida de la
sociedad.
Fines
generales del eje de responsabilidad social universitaria:
Permite a la institución de educación superior definir
los objetivos por alcanzar en términos académicos y de responsabilidad social,
en armonía con su misión, visión, sistema de valores y perfil de los egresados.
En
líneas generales los fines de la propuesta pueden resumirse en seis grandes
áreas:
1- Sensibilizar a la comunidad universitaria en relación
con los impactos positivos que se generan interna y externamente a la
institución con el ejercicio de una ciudadanía socialmente responsable.
2- Propiciar
momentos, experiencias y productos académicos que favorezcan la formación axiológica
de los estudiantes y demás actores universitarios.
3- Integrar las funciones sustantivas de la academia
(docencia, investigación y extensión) con la gestión universitaria a través de
proyectos que requieran la actividad interdisciplinaria y transdisciplinaria.
4- Propiciar el cumplimiento del papel social
institucional, congruente con las conferencias latinoamericana de educación
superior, la agenda ética global y otros parámetros internacionales orientados
al desarrollo sostenible, la defensa de los derechos humanos, el respeto a la
diversidad y el fortalecimiento institucional de la democracia, en aras de
contribuir con la transformación del hombre y su entorno, así como fortalecer
la pertinencia social universitaria.
5- Favorecer el desarrollo de competencias para el tipo
de ciudadanía que requiere el nuevo siglo: ciudadanos que tengan plena
autonomía para ser, hacer, conocer, convivir y emprender acciones a partir de
su propio proyecto ético de vida.
6- Facilitar el cumplimiento de los fines del servicio comunitario,
los cuales no son posibles de alcanzar a través de procesos aislados o
complementarios al currículo.
Dimensiones
que aborda el eje de responsabilidad social universitaria:
Abarca todas las dimensiones de la academia y junto
con ellas al entorno próximo, lo que trae aparejada dos dinámicas bien
diferenciadas: la dinámica universitaria
(la responsabilidad social universitaria hacia adentro) y la dinámica
social (responsabilidad social universitaria hacia fuera).
Hacia
adentro de la institución:
1- En lo
organizacional: Se conciben todos
los procesos organizacionales, académicos y cognitivos no sólo desde la
eficacia y la eficiencia, sino desde la
responsabilidad que en términos de impactos generan nuestras relaciones. Por lo
tanto, la dimensión organizacional se concibe desde el respeto a los derechos
humanos; a la diversidad; a la construcción de ciudadanía, de la democracia y
la paz.
2- En lo
académico: Cuidar que la
enseñanza sea de calidad y acorde al tipo de profesionales y ciudadanos que
desarrollan valores y capacidades para
actuar de forma autónoma en una
perspectiva de realización personal que implica también la participación en la
construcción y fortalecimiento del capital social; con virtudes personales
enfocadas a la construcción de un sentido de la vida y la búsqueda del
bienestar; virtudes sociales dirigidas a la participación de proyectos de
bienestar colectivo así como virtudes
laborales y de emprendimiento empresarial.
Hacia
afuera de la institución:
1- En lo
social: Genera lazos de
cooperación y aprendizaje recíproco con
las comunidades de influencia directa de la institución, instituciones del estado, la empresa privada,
organizaciones de voluntariado, ya sea para viabilizar proyectos de servicios
comunitarios o desarrollar actividades
de investigación, para producir canales de comunicación permanente entre
la institución y sus socios comunitarios.
2- En lo
medio-ambiental: Desaparecer o
reducir al máximo cualquier impacto negativo de la actividad institucional
sobre el entorno próximo. Promover
campañas, proyectos, programas o cualquier otra iniciativa que favorezca
la preservación del ambiente tanto interno como externo de la institución
universitaria.
Participantes
en el eje de responsabilidad social universitaria:
Son todas las personas que están dentro del radio de
acción directa de la institución universitaria:
1- Estudiantes: Participan hacia adentro de la institución a través
de proyectos de aprendizaje-servicios, actividades extracurriculares y
programas de investigación. Hacia
fuera de la institución por medio del servicio comunitario, voluntariado
estudiantil.
2- Docentes:
Hacia adentro y hacia
fuera de la institución a través de la gestión, docencia y la tutoría de los
proyectos de servicio comunitario.
3- Autoridades
universitarias, personal administrativo, obrero proveedores: Participan activamente en el mejoramiento de la
gestión para lograr, además de la eficacia y eficiencia en el manejo de los
recursos, el pleno respeto a los derechos humanos, el desarrollo sostenible.
4- Socios
comunitarios: Participan a
través de convenios interinstitucionales que permitan la operacionalización del servicio comunitario.
Mitos
de la Responsabilidad Social Universitaria.
Existen interpretaciones erróneas que es necesario
debatir y co-construir.
Desde nuestra mirada entendemos que la RSU:
-No apunta sólo al corto plazo.
-No es sinónimo de filantropía.
-No se agota en la distribución de recursos
materiales.
-No implica mero asistencialismo: Nuestras acciones no
deberían limitarse a organizar colectas y entregarlas a quienes necesiten
ayuda.
-No supone iniciativas solidarias aisladas que se
llevan a cabo con muy buenas intenciones y el esfuerzo de un pequeño grupo que,
una vez pasada la emergencia (terremoto, inundación, epidemia) deja de sostener
el proyecto de servicio.
-No debería excluir el aprendizaje de contenidos
curriculares como objetivo complementario de la ayuda brindada a los
destinatarios
Objetivos
de la Responsabilidad Social Universitaria.
-Fortalecer las redes ya existentes -para intercambiar
experiencias- y crear otras nuevas.
-Intentar formar parte de las soluciones, en lugar de
quedarnos sólo en el diagnóstico que critica la realidad sin proponer nada para
tratar mejorarla.
-Naturalizar la RSU: integrarla a la filosofía
institucional.
-Formar graduados que no sólo logren un nivel de
excelencia académica, sino que además se muestren comprometidos socialmente.
Las personas podemos ser o no responsables frente al
mundo que nos rodea. Dado que la universidad está formada por personas, la RSU
es simplemente el compromiso de quienes la conformamos.
La
Responsabilidad Social Universitaria. Consiste en formar graduados cuyas metas
laborales resulten compatibles con:
-El desarrollo sustentable de nuestra sociedad.
-La preservación del medio ambiente -o los recursos
naturales- para las futuras generaciones.
-El respeto a la diversidad
-La disminución de las inequidades sociales.
El principal objetivo que persiguen las universidades
con RSU- es la formación de excelentes profesionales que intervengan sin
descuidar factores sociales, medioambientales y éticos.
